jueves, 1 de agosto de 2013

Ongi etorri a la más terrible de las ascensiones, temida en el más allá de los confines terrenales y donde el dolor y el sufrimiento sabe a gloria en comparación al padecimiento sufrido en el asfalto de la N-2332.

Bienvenido al lugar donde perecer en la regata de Limuzpe es un honor y no una tragedia.